MANUEL MÁRQUEZ
lunes, 1 de abril de 2013
VUELVE A ESCENA S.O.S. FLAMENCO
viernes, 8 de marzo de 2013
TRAIGO LAS MANOS VACÍAS del Zurrón del Sibarita
TRAIGO LAS MANOS VACÍAS
Hoy
traigo las manos vacías.
¿Quién me da,
arriesgándose a ser cogido,
su capote para el
destino?
¿Quién me ofrece,
porque he perdido el mío,
su pincel y su
tintero dejando su pupitre vacío
para dibujarme un
nuevo amanecer?
¿Quién me da de su
saco de la suerte,
perdiendo una poca,
alguna, para el mío?
De entre los que
sabéis, que la fruta
del dolor en el
alma se cae sola de madura
y no hay que subir
al árbol a por ella,
porque jamás se
deja coger,
¿quién me cambia
la paciencia por la impaciencia?
¿Quién de entre
vosotros, me da su caja,
para guardar mi
soledad cuando no la quiero?
¿Quién me regalará
su rincón,
para cuando me
haga falta el silencio?
¿Quién me regala
su martillo para el yunque de la vida?
¿Quién cogerá mi
remo, dejando el suyo
por un momento, si
me voy a la deriva?
¿Quién me
declarará culpable cuando lo sea
y me pondrá en el camino?
¿Quién me da voluntad
si me abandono?
Hoy traigo las
manos vacías,
pero me sobra fe y
sigo confiando
en la buena
voluntad del ser humano.
jueves, 7 de marzo de 2013
EL PRESO Y LA SAETA "Todas Cádiz l "
Cuando El Grañuo pasaba por la Cárcel Vieja de Cádiz, tiempo a, los presos cantaban saetas a través de las rejas de las ventanas..
Hoy, seré
libre, Padre,
y perdón te he
de pedir
porque, aunque
te cante a ti,
estaré
pensando en mi madre.
Padre, son
tres minutos de libertad,
o dos, dos
minutitos de na
que me dará la
saeta.
¡Llévate mi quejío,
paséalo
contigo por las calles estrechas
y diles, por
Dios, diles, por Dios,
que no corran a los maniguetas!
Ya te puedo
sentir de venir hacia mí.
¡Ya viene mi Greñúo!
¡Mira, mira,
por mucho que me registro
ya no me
encuentro mis penas!,
ni la voz, que
se me ha ido
ahora que te
tengo cerca,
mi Greñuo, mi Greñuo de canela.
SAETA
Padre mío
nazareno
dame tú la
libertad,
tú que eres de
Cai la luz,
¡Gitano, tenme
piedad!
¡Déjame llevar
tu cruz!
sábado, 2 de marzo de 2013
DECLARO de mi primera antología
Declaro
Soy
voz de papel escrito,
de
hombre de pies de barro
y manos de arena suelta,
raíz
que busca la luz
sin
despegarse de la tierra.
Soy sangre de sangre vieja
y
cruz por firma; corteza de encina,
olor
de lluvia, teja de sol, tapia de avispas.
Soy
sal porque la mar quiere,
silbido
en viento de marisma escogida,
voz
de leche de vientre con alma empedrada,
¡soy
libre, con grilletes de tinta!
Me
hacen rico los silencios, los cabales,
mi
puerta vivir encajada sólo sabe,
la
entrada a mi selva no tiene umbrales
y el
dormir en paz
es
mi eterna compañera en el catre.
jueves, 28 de febrero de 2013
A MIS GENTES DEL SUR de mi primera anPresentación enCO´rdobatología
¿Qué Sabe Nadie?
No me quisiera ir de aquí,
desde
donde el azahar no huela,
sin
sentir el frescor del arroyo ni el río.
No
me quiero morir
lejos
de las encinas que me hablan,
donde el rocío de la mañana es
sólo Rocío.
¿Qué sabe nadie de unas tardes al
sol
en silla de enea, que buscan las sombras?
¿Qué
sabe nadie de unas buenas tardes bien dás,
de ojos
que te miran mientras hablan,
y en silencio, su voz sigue
siendo escuchada?
¿Qué sabe nadie de migas,
de poleá y de
torrijas,
del incienso, de ganado libre, de
marisma;
de seis niñas en la caja,
que te llevan y te traen y te
clavan;
qué sabe nadie de la guitarra?
¿Del amargor del lentisco, del guarnizo,
del bayunco, de la jara,
del peligro de la llama en la
aulaga;
de palomas sueltas, de la
abubilla,
del abejaruco y del cucú, que nunca se cansa?
¿Qué
sabe nadie de la cultura del café migao,
de
la gloria con los pies en la tierra,
de
las cosas, del cortijo, del arroyo,
del
árbol y hasta del sol,
cada
una, como a conciencia puesta en su sitio?
¿De oles bien marcaos,
de
adiós, que no lo son,
de
cancelas abiertas de par en par;
de
un, -¿se puede?,-
o de
un -¡hasta el corral,-
qué
sabe nadie
si
así en ningún lado se sabe contestar?
¿De
un amigo, amigo,
de
manos bien apretás,
o de
manos haciéndole nudos al aire, al bailar,
y
luego el aire, no se puede soltar?
¿De un buen compás, y vuelta al
yugo,
pero
al yugo, yugo,
yugo
de manos encallás
del
cante entre las ramas del frío olivo,
con las manos acartonás,
del yugo gordo, pero yugo gordo,
y en la cara una sonrisa plantá?
¿Qué
sabe nadie de por qué de una siesta bien echá?
¿Qué
sabe nadie el ser feliz?
¿De mujeres
guapas, de pelo moreno,
largo
y suelto,
y de
envidias al aire porque lo pueden rozar?
¿Qué
sabe nadie de los sabores,
de
los olores, de los colores;
de
un huevo frito, de gallina, gallina;
de
un tostón compartido,
a lo
que sabe, y lo que sabe,
un
puchero con hierbabuena,
un
gazpacho bien
majao,
un
tomate na más con sal,
con
un grillo dando el compás…?
¿O
del silencio?
¿Qué
sabe nadie del blanco o del verde,
de
libertades que nadie nos puede marcar,
de
caminitos estrechos, de caminitos sobre la arena,
de
los niños que parecen niños,
porque niños son;
jugando con sus barquitos,
trocitos
de maderas,
que
sin ser barquitos, barquitos son?
¿Qué
sabe nadie del sol clavándose en el agua,
de
noches de estrellas,
de
raíces gordas y profundas,
de
fusión, de inmigrantes, de bambalinas,
de guantaítas en las espaldas bien dás?
¿Del
amor a la torre,
del
saber ser y estar,
del
respeto a sus mayores,
del
- pase usted primero -,
del roete bien hecho
en
un bendito pelito de nieve?
¿Qué
sabe nadie del clan, clan,
de
la butaca de la abuela,
acunando
el niño para que se duerma
mientras
le canta?:
-¡Duérmete
niño! ¿Quién te ha pegao?-
Clan, clan
-Que
tienes los ojitos de haber llorao.-
Y al niño que le canta
la
abuela le dice:
-¡Hasta
mañana, si Dios quiere!,-
besándole
la blanca frente.
¿Qué
sabe nadie?
¿Qué
sabe nadie,
y
hablan y hablan y hablan…?
¡No
saben nada!
¿Qué
sabe nadie,
¡maldita
sea!,
de
las cosas de mis gentes del sur?
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| Presentación en Córdoba de la Segunda Edición de mi Primera Antología "La Cazuela de La Espartaría" |
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