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viernes, 9 de diciembre de 2011

Arena de la Caleta


Sediento va el callejón,
de enredadas ventoleras,
del adoquín a la mar
anclado en su casa puerta.
Flores tránsfugas de una plaza
marchitas van por callejas
musitando ser ave fénix
para ser eterna belleza sobre tu arena.
Salvada del naufragio,
las tejas, gaviotas se sueñan,
quieren ser pájaros tus balcones
para volar sobre ti,
dormitar en la mecida
de una barca y despertar
cuando cese el vaivén
marcado por tus mareas.
Las aguas de las fuentes,
del dulce al salado, te buscan,
aunque luego nadie las beba.
Los niños, en el gateo,
del duro a lo tierno,
del cemento al sin fronteras,
para crecer sobre ti,
impregnada la piel
de sal, sol y arena,
siempre arena,
tu arena caletera.

jueves, 13 de octubre de 2011

ARENA DE LA CALETA

Sediento va el callejón,
de enredadas ventoleras,
del adoquín a la mar
anclado en su casa puerta.

Flores tránsfuga de una plaza
marchitas van por callejas
musitando ser ave fénix
para ser eterna belleza sobre tu arena.

Salvada del naufragio,
las tejas, gaviotas se sueñan,
quieren ser pájaros tus balcones
para volar sobre ti,
dormitar en la mecida
de una barca y despertar
cuando cese el vaivén
marcado por tus mareas.

Las aguas de las fuentes,
del dulce al salado, te buscan,
aunque luego nadie las beba.

Los niños, en el gateo,
del duro a lo tierno,
del cemento al sin fronteras,
para crecer sobre ti
impregnada la piel
de sal, sol y arena,
siempre arena,
tu arena caletera. Fotografía de Manuel Márquez: Atardecer en la Caleta

martes, 11 de octubre de 2011

AÑORANZA DEL GADITANO

Buscando donde el navegar en la vida,
me hallo perdido hundiéndome en las Andalucías.

Sé que de ti me estoy yendo
porque en mi respirar no te encuentro;
descubre mi aliento que tu mar se me ha ido
mientras tierra dentro me ofrece un mar de olivos.

Me deja ser almirante de su tropa aceitunera
pero este mar no me huele a Cádiz
y a engañarme no alcanzo por más que quisiera.

¡Puedo serrar los ojos he imaginarme en ti, sin verte,
pero no puedo dejar de respirar, me va en ello la muerte!

¡Cambio mis ojos por tenerte,
una vida sintiéndome en ti por mil sin estarte!

Me vuelvo, recogeré los migajones de pan
que deje para no perderte, fenicia del alma mía.


Foto:-Presentación en la feria del libro de Sevilla

miércoles, 5 de octubre de 2011

ROMANCE ETERNO DE CADIZ CON SUS VIENTOS


Los vientos se me están arremolinando
en torno a ellos y a mí,
no encuentran el camino.
Las mareas se me precipitan a favor.
Necesito a las mareas,
pero estoy esperándome,
me estoy dispuesto a enseñarme
a desenredar a los vientos.
A veces intento dejar de hacerlo,
pero acto seguido recuerdo
que los vientos cambian;
los añoro soplando en mis espaldas
y las plantas de mis pies;
es entonces cuando adapto
la decisión de seguir ahí,
esperando a que sople a nuestro favor.
Si siguen demasiado tiempo
soplando y enredando,
partirán irremediablemente
las velas de lo construido,
y sin velas,
en el mar del amor,
no se puede navegar,
a no ser que el viento
aprenda a remar.
Yo, por si hiciera falta,
estoy construyendo dos remos,
uno para los vientos
y otro para mí…

martes, 4 de octubre de 2011

SOÑANDOME EL MAR DE UN BARCO LLAMADO CÁDIZ


Pasado, presente y futuro.
Va por las tres líneas de mi palma perdido;
tengo un barco sobre mi mano,
que me ha creído su mar.
Va navegando, ¡gritando!,
y preguntando a los tres brujos de mis verdades;
no le escuchan, ellos naufragaron
y viven dentro del mar de mi sangre.
Él, aún sigue insistiendo con voz de plata,
mi mano no sabe cerrársele
y a sotavento se la inclino.
Su quilla, mi piel, araña,
lo muestro al sol que sus velas dora,
él se aprende mis mareas
para no encallar sobre las rocas de mis olas.
¡Oh barco sin almirante,
que en mí los dos somos,
hecha el ancla
y lanza el plomo
sobre mi mar rojo!
Él , suelta lastre y más velas,
se me ha vuelto sordo.
Se va enterrando en las tres líneas de mi mano
y mis dedos temen acariciarle.
Se va perdiendo y en mí queda.
Hoy no sé por dónde me navega,
a veces suspiro
y mi aliento huele a su mar.