Mostrando entradas con la etiqueta Publicado en mi I antología “La Cazuela de la Espartería”. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Publicado en mi I antología “La Cazuela de la Espartería”. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de febrero de 2012

La Cuaresma LLego…


Niño, Jesús, Cristo y Muerte

¡Sigues en la cruz solo!

Si fuese suficiente mi voz
la haría de meloja
para aliviar tu alma.

Te abren las puertas.

La endulzaría tanto
que no haría falta que estuvieras
esperando una respuesta.
Respuesta que te huye,
calla, y se te aleja.

¡Suenan las cornetas,
te traen; y pasas!

Si fuese suficiente,
fabricaría palabras con moldes
de terroncillos de azúcar,
y el timbre de mi voz
lo haría de almíbar en el vibrato
de los campos fértiles de mi garganta.

¡Te vas y te quedas!
Te he encontrado en mis miserias,
en mi soledad, en mi hablarme

y he gritado en voz baja
desde mis sienes a tu silencio
que se calle, pero no se calla.
¡Vete, vete…!

¡Sangre, sangras!
Siempre brota.
¿Cuánto tiempo derramándola
y aún siguen verdes las espinas?

¡Te vas y te siguen!

Y más sangre viene
sobre un pecho
que se derrumba
entre oro y plata;

¡bella al menos es la música!
Se va en envoltura
de pena y de sangre,
pena sangre, e inútiles lágrimas.

¡Todo acaba aquí afuera!

Se va el bullicio,
Sólo queda la cera,
en el paladar el incienso,
y el naranjo esperando
otra nueva primavera.
¡Los clavos siguen en tus manos!

Mi voz no es suficiente,
sigues esperando respuestas.
¿Por qué, por qué…?
Aún te preguntas.

jueves, 23 de febrero de 2012

Lingüísticamente Viviendo

Al nacer,
somos para todos un signo de admiración.

En nuestra juventud,
somos una continua interrogación.

Vivimos y punto y coma,
que si no comes, te mueres.

Envejecemos y somos punto… y aparte.
Y cuando morimos,
somos en la boca de todos, de nuevo,
un signo de admiración.

¡Qué ironía!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El Cantaor del 27, Al Tito Chano Lobato

¡Asín eres, sí señor!
Y ahora cogen y te llevan y nos dejas
y además no se sabe a quién
podemos presentar nuestras quejas.

¿!En qué buhío te has metío!?

¡Sí! ¡Ya!,
tirititritrín
y ay tirititrín
querriquiliquitín
¡pin tan!
trintrón
tran tran tran tran tran trá;
tan tran tan traaaán…

¡No te voy a entender,
si más claro ya no se puede hablar!
¿Pero cómo te lo puedo explicar?
¿A ver cómo te vas a enterar,
que esto, que tú decías,
sin tu presencia, no es, ni vale na?

Quiero que sepas, Juan Miguel,
que la seguiriya llora por ti
como si fuera una chiquilla,
que la soleá por tu ausencia
se siente más sola que antes,
que las malagueñas vienen por Cai
por si te encuentran,
que las tonás se hacen las mudas y no suenan,
que las cantiñas han perdío su alegría
y el tanguillo sigue esperándote
en la entrada de tu puerta, por si volvieras…

¡Todo el flamenco te busca, payo!
¡El barrio de Santa María
te está haciendo una cuna nueva
y en Sevilla, el Giraldillo,
en la noche oscura,
cuando nadie lo ve,
se va pa Triana
y te hace compás por tangostientos
sobre los hierros del puente
esperando que tus quejíos
los traiga río arriba la corriente!

¡Gritan los colmaos y los tablaos
y las guitarras y las palmas y el baile
y la risa se está volviendo loca,
porque no vienes a verla...!

Y yo, aquí ando,
buscando un cartero
para que te lleve este lamento nuestro
y que sepas ¡qué!,
y cuánto se te echa de menos.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Ella eres tú...


No era ni mi luna ni mi sol,
ni mi día ni mi noche;
no era nada.
Hasta que la vi…
Y todo cambió de repente.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Lingüísticamente Viviendo

Al nacer,
somos para todos un signo de admiración.

En nuestra juventud,
somos una continua interrogación.

Vivimos y punto y coma,
que si no comes, te mueres.

Envejecemos y somos punto… y aparte.
Y cuando morimos,
somos en la boca de todos, de nuevo,
un signo de admiración.

¡Qué ironía!

lunes, 31 de octubre de 2011

A las Gentes que Comparten el Vino en “LA CAZUELA DE LA ESPARTERÍA”

Sabe el vino más de ti que tú mismo,
sabe el vino tanto de ti que es mejor que compres su silencio,
sabe el vino más de tu pasado que tu vigente,
sabe el vino más de ti que cualquiera de los presentes.

Tiene el vino tantas razones para dejar que lo sigas bebiendo,
tiene el vino tanto que darte de tus propios misterios,
tiene el vino el poder de poder sacarte de tus adentros,
tiene el vino la fuerza de desenterrar tus quejios flamencos.

¡Dale al vino el poder de lo que es suyo, compañero!
¡Dale al vino otro vino para que el vino sea tu cuerpo!
¡Dale al vino, vino vivo, vino nuevo de este templo!

¡Levanta el vaso y brinda, por con los tuyos, compartirlo!
¡Levanta el vaso y brinda con los viejos y los nuevos!
¡Levanta tu copa y brinda en la Cazuela, reino del Espartero!

sábado, 29 de octubre de 2011

Gitana Blanca

Déjame de beber de tus carnes el veneno,
que más que quitar, me den más sed.
Aráñame con tus dos diamantes mis carnes.
Ábreme la piel hasta que puedas entrar en mi cuerpo
y tráete agujas con cerdas de jabato,
cóseme cuando estés dentro.

¡Ahógame en mis ojos, gitana blanca,
cubriéndomelos con tu pelo negro!

Clava en mis espaldas las espadas de tus dedos,
déjame acariciar tu cara, besar tu frente,
hacerte cosquillas en tus tobillos
y rodillas con mis dientes.

Déjame buscar, quiero encontrar leña
para el fuego avivar.
Enciende la luz poco a poco conmigo,
y luego rompamos la bombilla,
y más tarde pongamos más agua de pasión
para que no se seque de amor nuestra semilla.

Rompamos el alba con caricias
y desnudemos la mañana,
con nuestro silencio.

Autor: Manuel Márquez
(Villamanrique de la Condesa - Sevilla)

miércoles, 26 de octubre de 2011

El Pincel

Estaba loco el pincel,
no encontraba su pintor,
ni encontraba la manera
de hacer un nuevo color.

Mezcló el rojo con el verde,
el azul con el marrón,
el violeta y el gris,
el amarillo del sol.

Luego cogió purpurina
que alguien dejó en un cajón,
luego mezclándolo todo
quiso y pintó una flor;
se le cayeron los pétalos ,
el pincel no era pintor.

Miro, busco y espero,
el pintor no aparecía,
cansado ya de esperar
se dio el pincel a la bebida;
luego montó un burdel
que tampoco le fue bien.

Estaba ya tan desecho
que el pincel se hizo bohemio
y cierto día en la calle
topó con un cristal pequeño
que se sentía desdichado,
quería ser un gran espejo.

Y hablaron los dos,
se contaron historias,
se dijeron mentiras,
y el pincel,
cansado de no ser él,
a su casa quiso volver,
pero ya casa no tenía.

Entonces ocurrió,
apareció la mamma,
brocha gorda de Sevilla,
que lo puso a blanquear fachadas.

Le recordó que era brocha en vez de pincel,
que ya no sabía qué hacer con él;
que los disgustos que le daba
le iban a costar la vida,
que si no le daba pena
de su pobre mamacita.

martes, 18 de octubre de 2011

Yo, el Gato


Me empapé de agua fría
para odiarla.
He maullado, ronroneado, arañado,
trepado, no voy con perros
y hasta me he dejado matar siete veces
para entender a los gatos.

Me he sentido amado y rechazado,
y sobre todo temido.
Me he sentido capaz y poderoso, y libre;
y me he reído de mi sombra
en los buruñates que dibujaba
las silueta de mis morisquetas.

He aprendido los significados
del vocablo ¡Miau!
¡MIAU! Aquí mando yo.
¡Miaaau! Estoy de acuerdo contigo.
¡Miauuuu! Estoy triste y por eso lloro…

Y podría seguir relatando significados;
me han dado pena los humanos,
con una sola palabra nos entendemos los gatos.

Y se me acabó, he regresado,
he vuelto de nuevo a nuestra selva.

Desde aquí los miro y siguen libres.

¡MIAU! Y amenazando de muerte
eternamente al ratón.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Suspiros en Blanco y Verde


Están los versos cansados,
adormecidas las estrellas
y los te quieros callados.
Estacas en los campos
que acompañan a la aurora,
gorriones que no vienen
y dejan al tilo
en la orilla del arroyo
llorando a solas.
¡Piedad!,
piedad piden a los pasos
las amapolas.
¡Quietud de nada!
¡Silencio de todo!
Arena añorada
que en respirar
quiere ser mojada,
tormenta del verde
que me frena,
con un Dios
que ya sabe,
y el gazpacho maja.
¡Ay guitarra!
¿Dónde estabas?
¡Quietud de todo!
¡Silencio de nada!